Historia de una regata



Publicidad de Google



In: Cosas que solo me pasan a mi|Deportes- Vida Sana|General

12Mar2013


252744_4718531452958_538897389_n

– Alta gata hoy en Tigre!.. Regata del TiBiCi. Mi 1º experiencia en torneos de este tipo. La “Copa Horquilla” -en homenaje a la perra de la institución- fue un encuentro interno del Club, pero vale igual que cualquier otra regata oficial… y quizá más.
Antes estaba acostumbrado a competir en un medio más estable y hoy día, bastante superpoblado: las maratones sobre asfalto. Por suerte, ahora estoy donde quiero estar. Navegando por las aguas del Delta, casi impredecibles y llenas de vida.
Fueron 20 km que se largaron a las 9.30 sobre un río despejado -de lanchas hijasdeputa- y carente de esas pequeñas olitas de río que brotan sin lógica alguna (sobre todo para los que están acostumbrados al monótono oleaje del mar). Pero la cosa arrancó un poco antes, tipo 6 de la matina, desayuno pedorro y dos horas de viaje; a las 8 y algo ya estaba alistado en la rampa del Club buscando a mi desconocida compañera (se necesitan 2 para manejar un “par con timonel”). Por cuestiones de sorteo, me toco la compañía de una adulta mayor por lo menos, mayor que yo, pero con la juventud de las personas que navegan estas aguas cambiantes. Carmencita. Ese, el nombre del bote. Ms. Lai, la señora.
En definitiva, se trataba de una carrera: pasar gente y tratar de que no te pasen. Pero esto es una Regata interna en un lugar como el Delta, osea que la pista donde se corre no es exclusiva de nadie y ahí es cuando aparecen las lanchas que van y vienen, los catamaranes con turistas que tiran fotos por la borda, la lancha almacén que va zigzagueando entre los muelles, los kayaks que aparecen de a ratos y entre todo eso, la carrera: pasar botes e intentar que no te pasen.
Y esto no es todo. Como decía al principio, el medio donde se desarrolla todo esto es bastante inestable (como estar flotando en el agua). A veces tan repentino es todo que tu compañera no encuentra palabras para expresar algo que está sucediendo a tus espaldas. En un “par con timonel” navegamos enfrentados, uno rema, el otro timonea; uno impulsa, el otro marca el camino. Y así es como a pesar de los 30 años de experiencia que pueda tener la timonel, las situaciones en el río pueden desarrollarse en pocos segundos, incluso dejando sin palabras que expresen una ola que supera tu altura enfilando directamente hacia el bote. Voltear y ver semejante pared de agua que se te viene encima puede producir un enorme cagaso o una gran carga de adrenalina que avanza como un tsunami por el torrente sanguíneo. Siempre es preferible lo segundo ya que optando por la primera opción, es muy probable que además de dársete vuelta el bote, termines flotando entre tu propia mierda. Lo segundo, por lo menos, te da la posibilidad de tomar alguna medida y conseguir que la ola te pegue, pero no te voltee.
Obviamente que la carrera nunca se detiene y los turistas del catamarán se entretienen sacando fotos a un bote que lejos está de la imagen que cualquiera podría tener de un “boat” que hace poco más de una hora zarpó de un club de origen Británico. Acá es así, le ponemos algo del encanto Sudaka.
Una experiencia encantaDespués de pasar por ese acuoso cachetazo, quedás completamente empapado y con el bote hasta las bolas de agua (literal). Por suerte Carmencita es aguantadora (era el bote); y Lai debe largar las riendas del timón para ponerse a dragar el interior de la nave con media botella de 7up.dora.

Atte. eug

…………………….76307_4718580294179_582779533_n…………………..

 

292307_10151297849840558_1634700949_n………………….

 

Compartir

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
Publicidad de Google



Deja tu comentario


Otras personas llegaron buscando:


  • rampa tibici en tigre




Academics Blogs