Como cambiar “la onda” en 2 minutos



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In: Humor

21May2013


Del blog de Ronie Arias

 como cambiar a buena onda

Los expertos dicen que uno jamás encontrará la verdadera alegría en ganar a la lotería o en la cura milagrosa de los problemas de la vejez. Según Sonja Lyubomirsky investigadora de la Universidad de Riverside en California, cuenta, que las circunstancias de la vida que generan felicidad son sólo el 10%. La mitad depende de nuestra genética y el “sentido del humor” que tengamos. Y alrededor del 40% de nuestra felicidad esta influida por lo que hacemos deliberadamente para hacernos felices. La próxima vez que necesites desesperadamente dar vuelta un día infernal en el laburo o alegrar una tarde horrible, probá alguno de estos truquitos para levantar el estado de ánimo al instante. Te juro… Hacen sonreír.

 Hoy te enseño:  Pequeñas maneras de cambiar “la onda”.

 1. Mirá fotos viejas

Nada mejor que los álbumes de tus hijos cuando eran bebés o las fotos de unas vacaciones inolvidables. Es re boludo, pero es probable que seas más feliz que clavándote un Toblerone, de los grandes, entero. ¿Querés pruebas?   Investigadores de la Universidad Abierta del Reino Unido lo descubrieron después de examinar como cambiaban los estados de ánimo de un grupo de 1450 personas después de comer chocolate, después de tomar alcohol, viendo televisión, escuchando música, o mirando fotos personales.

La música y el chocolate no produjeron cambios significativos, el alcohol y la televisión apenas un 1%, y como te decía antes, el ganador por lejos fue mirar fotos personales, lo que hizo la gente se siente 11% mejor.

Tip: Para mantener el ánimo alto en el trabajo, aprovechá a subir tus fotos favoritas en tu computadora y configuralas como un protector o fondo de pantalla.

2. Darle a las nueces

Para un cambio de humor al instante, tenés que tener siempre las nueces en el cajón del escritorio.

O si te da el cuero, salmón. Lo podés comer con o en la ensalada del almuerzo. Los dos están llenos de grasas omega-3, que pueden hacer que las personas sean menos propensas a la depresión, y más fácil de trabajar/convivir con… Esto lo dicen los investigadores de la Universidad de Pittsburgh. Los investigadores midieron los niveles sanguíneos de grasas omega-3 de 106 adultos sanos y les hicieron diferentes Test psicológicos. Los que tenian más alto el nivel de omega-3 en sangre funcionaron mucho mejor en las pruebas que aquellos con los niveles más bajos.

3. Olores agradables

Llená tu oficina con el perfume de una vela aromática para calmarte cuando hay mucha presión.

En un estudio austriaco, los investigadores dividieron a 150 personas en tres grupos, a 50 le frotaron naranjas, a 50 flores de lavanda y a los 50 restantes nada. Los dos primeros grupos se sentían con menos ansiedad, más positivos, y tranquilos frete a diferentes Test Psicológicos, en comparación con los participantes que no estuvieron expuestos a ningún tipo de olor. Añadir unas gotas de aceite esencial a un difusor u hornito dentro de la habitación o la oficina, calma el estrés.

4. Abrí las ventanas

Consejo sabio si los hay, ya me lo decía mi abuela Alicia: -”Abrí esa ventana que en este cuarto hay un tufo fatal y estas hecho un pelotudo“. Para sentirse feliz en cuestión de segundos, dejar que la luz solar entre en tu cuarto ni bien te despertás.

Un estudio de más de 450 mujeres, descubrió que aquellos que recibían mayor cantidad de luz, sobre todo durante la mañana, mejoraban sus estados de ánimo y tenian mayor facilidad para encontrar el sueño. ¿Tenés más tiempo? Comé tu desayuno cerca de una ventana que recibe mucha luz natural, y si haces gimnasia lo mismos…  ¡Busca la luz!  Según Anthony Levitt, médico psiquiatra e investigador de la Universidad de Toronto, la combinación de ejercicio con la exposición a luz de la mañana puede amplificar los efectos beneficiosos de luz sobre el estado de ánimo, el sueño y el estado de alerta.

5. Dar una vuelta a la manzana

Sana y salva… Y sobre todo si trabajás en una oficina sin ventanas, asegurate de salir a ver el sol un par de veces durante el día.

Ya te lo contaba en el punto anterior sobre abrir las ventanas y mi abuela Alicia. Y, si tenés más tiempo, (y ganas) hacer gimnasia: el truco está en encontrar los ejercicios adecuados para que coincida con el estado de ánimo que tenemos. Cuando uno está luchando contra la depre, probá algo muy tranquilo como para arrancar, como caminar. Diferentes estudios demostraron que incluso un ejercicio suave, alrededor del 40% de tu ritmo cardíaco máximo, puede cambiarte el humor, así que si vos, no estás listo para meterte en un gym, tenés que hacer algo que te guste, como limpiar el jardín, la terraza o caminar en un parque. Tenés que tomarlo como recreación mental, no que hacés ejercicio. Si estás enojad@, dale a algo que te haga enfocar. Por muy tentador que sea, no arranques con boxeo… No se puede sacar el mal humor a los golpes. En su lugar,hacé algo que mueva tu mente y no te quedes rumiando la bronca. Lo mejor seria trotar o tomar una clase de aeróbic. Aprender nuevos movimientos va a liberar tu mente de lo que te molesta.

Estas son solo algunas ideas… Hay más, pero me las guardo para otro post. Contame si te sirven y la seguimos por acá.

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